Sábado, 2 de mayo de 2026
Una boda religiosa en la Iglesia Santos Mártires coronó la historia de amor de Luciana y Hugo
La historia de amor de Luciana y Hugo comenzó hace unos 15 años, hace 12 años del casamiento por civil y el sábado se concretó la ceremonia religiosa, en la parroquia Santos Mártires, con la bendición del buen Dios y oportunidad que se celebró la vida y el amor de una familia.
La novia Luciana Lacheski, lució su vestido color pastel rosa y blanco, realizado y diseñado por su hermana María Elena, entró a la iglesia del brazo de su hijo, Juan Pablo Cortés. En el altar esperaban el novio Hugo Gerardo Maidana en compañía de su madre doña Del Huerto Laura de 96 años, espléndida, una reina, que viajó para el evento desde Bella Vista, Bs As, y acompañaba también, su hija por adopción de la vida, Rocío S. Cortés.
El Sacramento del matrimonio fue celebrado por un gran amigo el Padre Carlos René Amaro, de la Diócesis de Puerto Iguazú, actualmente párroco en Eldorado. Hicieron entrega de las alianzas, los hijos Rocío y Juampi.
Los Padrinos fueron Rodrigo Bacigalupi y María Elena Lacheski, acompañaron con sus firmas, Graciela Rodríguez y Fernández Alberto.
La misa fue acompañada por 15 integrantes del coro de la UNAM dirigido por Eduardo Chmilewski con su solista Cristina Gembaroski.
Una fiesta pequeña y familiar se compartió en el salón Visage de Posadas, con la buena selección de música que hizo vibrar la noche y divertir a lo grande a los invitados, DJ Ramón Amarilla.
La mesa de dulces y torta de bodas fue elaborada en su totalidad en la casa, por la hermana del novio Laura Maidana, que viajó desde Bs. As una semana antes para que todo esté delicadamente preparado, auspiciaron de ayudantes de repostería su hija Andrea y “la novia”.
Hubo música y canto en vivo con Cristina Gembaroski, que acompañó con su calidez y su voz angelical. En la fiesta las compañeras colegio Nacional de Posadas, estuvieron a diversión a pleno con coreogafías.
Fue un regocijo al alma la presencia de las familias, amigos, compañeros de trabajo, con todas las demostraciones de cariño, un estallar de alegrías, mucha gente puso su tiempo y amor en la decoración de la iglesia, del salón, haciendo los centros de mesa, diseño y fabricación de Javier Chmilewski, armado y puesta en escena por las docentes del Instituto Universo.
Un detalle hermoso fue la carta sorpresa que escribió y leyó la hija durante la fiesta, donde expresó la importancia del hogar, la contención, la unidad de la familia y el amor.
Felicidades Luciana y Hugo.